El segundo lunes de enero no es un día cualquiera en Japón. En ciudades como Yokohama, Tokio o Kioto, las calles —y también el transporte público— se llenan de jóvenes vestidos con atuendos tradicionales. Se hacen fotos, se abrazan y celebran quizá el día más simbólico de su vida hasta entonces: el Seijin no Hi, el Día de la Mayoría de Edad.
Desde hace siglos, esta celebración marca el paso de la infancia a la edad adulta. Aunque el Gobierno japonés redujo en 2022 la edad legal de mayoría de edad de los 20 a los 18 años, la mayoría de las ceremonias siguen reservadas a quienes cumplen 20. Muchas ciudades denominan sus celebraciones «Hatachi no Tsudoi», el encuentro de los veinteañeros, para preservar la tradición.
El día festivo se estableció oficialmente en 1948, pero sus raíces se remontan hasta el siglo VIII. Por aquel entonces, un joven príncipe señalaba su entrada en la edad adulta con una nueva vestimenta y un nuevo peinado. Hoy, la transición se celebra con bastante más glamour: las jóvenes lucen magníficos kimonos con motivos florales, que a menudo han pasado de generación en generación o se alquilan especialmente para la ocasión; los hombres aparecen con trajes oscuros o con el tradicional «Montsuki Haori Hakama», un elegante kimono masculino
Por la mañana, los «nuevos adultos» se reúnen en centros comunitarios o gimnasios escolares para participar en las ceremonias oficiales. Los alcaldes y políticos locales pronuncian discursos en los que destacan la importancia de la responsabilidad, la independencia y el sentido de comunidad. Después, se dirigen a los santuarios, donde las familias rezan por la buena suerte y el éxito en la vida adulta y, por supuesto, se toman innumerables fotografías.
Por la noche comienza la parte no oficial: se reúnen con amigos en restaurantes o bares y brindan por primera vez legalmente con sake o cerveza. Porque a los 20 años, los japoneses y las japonesas pueden finalmente beber y fumar y —al menos simbólicamente— comenzar a vivir la vida de un adulto.
La tradición es mucho más antigua que la festividad moderna. Aunque el Día de la Mayoría de Edad fue establecido oficialmente en 1948, sus antecedentes se remontan al siglo VIII. El artículo recuerda que entonces un joven príncipe marcaba su paso a la adultez mediante un cambio de vestimenta y peinado.
Un aspecto particularmente interesante es la diferencia entre mayoría de edad legal y tradición social. Japón redujo en 2022 la mayoría de edad legal de 20 a 18 años, pero las ceremonias continúan celebrándose principalmente para quienes cumplen 20. Muchas localidades las denominan «Hatachi no Tsudoi», es decir, «el encuentro de los veinteañeros», como una forma de conservar la tradición.
La vestimenta ocupa un lugar central. Las mujeres suelen llevar elaborados kimonos con motivos florales, muchos heredados de familiares o alquilados especialmente para la ocasión. Los hombres utilizan trajes oscuros o el tradicional Montsuki Haori Hakama, un elegante atuendo masculino.
La jornada tiene también una dimensión institucional. Por la mañana, los jóvenes participan en ceremonias organizadas en gimnasios escolares o centros comunitarios, donde alcaldes y autoridades locales hablan de «responsabilidad, independencia y comunidad». Posteriormente, las familias acuden a los santuarios para pedir buena suerte y éxito en la nueva etapa.
Por la noche llega la celebración más informal. Los jóvenes se reúnen con amigos en restaurantes y bares y, al cumplir los 20, pueden beber legalmente sake o cerveza y fumar. Así, el ritual combina tradición, familia, religión, celebración y una idea contemporánea de independencia.
