O cuando la propaganda se viste de debate de ideas.
Mis primeras palabras son para expresar mi sentimiento de solidaridad a Mónica González, Periodista y Premio Nacional de Periodismo 2019 y a Izkia Siches, médico, presidenta del Colegio Médico de Chile. También expreso mi solidaridad a todas las mujeres víctimas de cualquier forma de violencia. Son tiempos difíciles.
En muy pocos días nos hemos enterado a través de los principales medios de comunicación de agresiones u ofensas a tres mujeres connotadas por razón de sus puntos de vista y porque con toda seguridad hay sectores molestos por su destacada figuración pública.  Así el 31 de mayo nos enteramos de que la periodista Mónica González fue despedida de Canal 13, de propiedad del señor Luksic. Ya sabíamos que al actor Héctor Morales lo habían sacado de Radio Play, de Canal 13 por su participación en el estallido social. Mauricio Jürgensen también “dejó” Canal 13. Los motivos fueron “el nuevo formato del matinal” y la falta de cabida para las opiniones del periodista. Por lo expuesto, en Canal 13 –cuyo director es hijo de Andrónico- saben bastante de estas prácticas de acallar voces críticas.
Al día siguiente, el primero de junio, el ministro Mañalich –el mismo que fue expulsado del Colegio Médico por faltas a la ética- en su habitual recuento de la inoperancia y la soberbia le hizo un grosero desaire a la periodista Valentina Reyes, del canal 24 horas de TVN, algo que sólo habíamos visto en el desquiciado Donald Trump. Esta profesional hizo una pregunta muy incómoda a la autoridad: “las razones en la baja de 14 a 10 días de cuarentena obligatoria a quienes les corresponda, a pesar de que el Consejo Asesor COVID-19 y la Sociedad Chilena de Infectología recomendaran el confinamiento de 14 días. El señor Mañalich dijo “ya respondí a la pregunta, gracias”. Cuando la periodista volvió a insistir en su consulta, dado que efectivamente el secretario de Estado no había respondido la pregunta, recibió nuevamente la escueta respuesta.
Pero este incidente no se produjo por una confusión del ministro, sino que esconde una situación de suma gravedad para los enfermos de Covid-19. Hay que decir que si la licencia médica tiene una duración de 11 o más días se pagan desde el primer día. Por el contrario, si la licencia médica tiene una duración inferior a 11 días, se pagan desde el cuarto día. Cuando el ministerio rebaja a diez días, se genera un enorme perjuicio para los enfermos, pero un beneficio para las Isapres. Eso fue lo que Mañalich no quiso responder. Bien por Valentina. Ignoro si el canal TVN habrá manifestado su malestar por el descomedido desaire, más cercano a un tapaboca, hacia la profesional; pero no creo considerando que el mismo ministro le dijo a otro periodista que: “Yo te digo una cosita, conmigo no se tontea. O sea, la protección que tengo es tan fuerte.” Y considerando que el mismo canal, que alguna remota vez fue de todos, despidió al abogado Daniel Stingo, en pleno estallido social porque no era cómodo.
El 2 de junio Ricardo Escobar, abogado, director del Servicio de Impuestos Internos (SII) entre 2006 y 2010, publicó una columna de opinión, donde haciendo gala de una dudosa hermenéutica literaria y una misoginia imperdonable ofende a la doctora Izkia Siches, Presidenta del Colegio Médico. Los ataques a la profesional no han faltado toda vez que asumiendo el liderazgo del gremio médico y de la comunidad científica –que se ha visto consolidado merced a su profesionalismo e innegable capacidad- contradice las erráticas decisiones del ministerio y del gobierno. Como las reacciones no se hicieron esperar y abundaron, al señor Escobar no le quedó otro camino que disculparse y hacer un curioso llamado al diálogo: “No caigamos en el fascismo y la intimidación”. ¿El mundo al revés?, ¿El diablo vendiendo cruces? Habría que responder: Todas las anteriores. Este uso del lenguaje no es novedoso. Son tácticas antiguas y probadas. Y lo grave es que las descalificaciones seguirán. Esperaba una declaración o aclaración de parte del medio periodístico –uno del duopolio- , pero hasta ahora nada. Tampoco es extraño porque su propietario es uno de los que se ha visto beneficiado por parte del gobierno para ser el proveedor de los alimentos para las canastas que serán entregadas a las familias más necesitadas. Y por si algún desprevenido pensó que fue algo fortuito, el día miércoles 03 el abogado Cristián Valenzuela en una nueva columna de opinión se refirió en los siguientes términos a la presidenta del Colegio Médico: «Estoy seguro de que detrás de la piel de oveja con la que se viste, hay un lobo con la misma ideología nefasta y destructiva propia de la izquierda». Estos “comentarios” se agregan a otras descalificaciones que se han venido repitiendo como parte de esa vieja táctica que consiste en enlodar, denigrar, –mediante el control de los medios de comunicación- para destruir la reputación de sus rivales políticos. Esto sí que nos remite al fascismo.
Sin duda, que el liderazgo de Izkia Siches les quita el sueño. Y cómo no. En la encuesta presidencial Criteria de mayo la presidenta del Colegio Médico, irrumpió por primera vez, posicionándose como la séptima opción con mayor porcentaje.
Esto tiene que terminar. Para ello hay que modificar la legislación que impide la libertad de expresión a las grandes mayorías y la hace depender del poder económico, como todo lo demás en Chile, donde si se tiene poder adquisitivo se puede acceder a los “bienes de consumo”, que no derechos como dijo el Señor Presidente. Me parece sumamente oportuno en este punto, traer a traer a colación la opinión de Danilo Ahumada expresadas en un video del curso Momento Constituyente de la Universidad de Chile: Nueva constitución: derecho a la información y a un sistema de medios de comunicación pluralista. En dicha instancia el profesor Ahumada sostiene que la actual constitución ha permitido una concentración de la propiedad de los medios de comunicación determinada por una racionalidad económica que no tiene nada que ver con la libertad de expresión. A propósito del estallido social, dice el profesor Ahumada estos medios han tenido una conducta criticada por la ciudadanía por: 1°.- Invisibilizan a los actores líderes críticos del modelo; 2°.- toman posturas ideológicas burdas y en muchos casos los grandes medios tradicionales tomaron la vanguardia en la contención de los cambios. En estos medios falta el debate crítico.
Pero esto da para un debate más amplio y participativo, que espero se dé en el marco de la discusión por una Nueva Constitución.
 
Ricardo Paredes Vargas
Profesor

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