Por Cine Bacán

Hace un rato terminé de verla por segunda vez. La primera fue como hace 13 años poco después de haber salido del colegio. Reencontrarse con películas de este tipo tras tanto tiempo es como reencontrarse con un ser querido o algo así. Quizá porque ambas giran en torno al mismo conflicto, The Deer Hunter me recordó caleta a Apocalipsis Ahora. Ambas son visiones espectaculares sobre la guerra de Vietnam, pero de pronto me vino la impresión de que para Apocalipsis Ahora el espectáculo es un fin y que para The Deer Hunter es un medio. Por eso, si me dan a elegir, me quedo con Michael Cimino en vez de con Coppola. O mejor dicho, prefiero al Coppola de El Padrino que al Coppola de Apocalipsis Ahora.

Robert De Niro

Para mí la melancolía siempre será más importante que la acción, aunque idealmente ambas debiesen estar juntas. Bonnie & Clyde, Red River, Death Proof… En esas películas cada disparo, cada estampida y cada choque automovilístico hace alusión a algo que está desapareciendo o luchando por no desaparecer. Trátenme de loco o de lo que sea, pero yo estoy convencido de lo que acabo de escribir.

Christopher Walken como Nick, Robert De Niro como Michael, Chuck Aspegren como Axel, John Savage como Steven y John Cazale (1935 – 1978) como Stan.

Algunas películas, plano tras plano, te recuerdan que el tiempo corre. Otras no, y esas son las del montón. Me refiero a películas que por mucho escándalo que hagan y por mucho guión que tengan nunca dejan de ser estáticas, planas y pajeras. En ellas el tiempo no se usa como un recurso y los segundos solo pasan por defecto. Yo insisto en que cuando una película es buena el tiempo no solo se mueve hacia adelante sino también hacia adentro, e insistiré con esa idea hasta el día en que me descalabren.

Robert De Niro con el director Michael Cimino y Meryl Streep.

En cuanto a The Deer Hunter, a Michael Cimino le importan caleta las explosiones, pero le importa mucho más la manera en que los lazos humanos se ven afectados productos de las bombas. ¿Qué se puede hacer para mantener la amistad en medio del delirio de la guerra? Cuando el personaje de Christopher Walken no reconoce al de Robert de Niro quedamos pal hoyo, a menos que se tenga el pecho demasiado frío. ¿Será que el único camino hacia la cordura es la amistad? En este caso yo diría que sí, y tal vez por eso los amigos se intentan apañar hasta las últimas, porque más allá de la amistad solo existe la locura: seres queridos que vuelven de la guerra sin un brazo y sin sus dos piernas, el estrés postraumático que te produce el encierro en una jaula con el agua hasta el cuello y las apuestas en torno a la ruleta rusa. Así y todo hay que seguir adelante, o al menos intentarlo, y en ese sentido el personaje de Robert De Niro es la raja. Los amigos ya no le hacen reír, sus abrazos se han vuelto distantes y termina peleando en los paseos. Todo lo que le hacía bien se ha ido al carajo, incluido su deseo por el personaje de Meryl Streep. Nada le funciona, pero puta que lo intenta!!! Conmueve caleta verlo sonreír cuando en el fondo está hecho mierda y su virilidad no le permite echarse a llorar. Si me lo preguntan, es mi actuación favorita del maestro. Y la escena final es terrible devastadora: se le prenden velas al mismo fascismo que te destruyó la vida. Al menos yo quedé hecho mierda con los últimos cinco minutos y no paro de darle vuelas a esa escena. Así que abajo la ceguera patriota y arriba Michael Cimino!!!

1978, Michael Cimino y Robert De Niro.

Acá abajo dejo un link para que descarguen una versión de 10 gigas que se ve la raja.

https://we.tl/t-B6R0aprZnM

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