Por Jorge Scherman Filer

Chile ha tenido varias crisis, entre ellas la Guerra Civil de 1891 que llevó al suicidio de Balmaceda, pero no me cabe duda que hay dos hitos históricos de quiebre fundamentales: el golpe de Estado de 1973 y el alzamiento del 18-O de 2019.

El Sí y el No resultó ser puro gatopardismo: “no fueron 30 pesos, fueron 30 años”.

            El 18-O la rueda se echó a andar. Partieron l@s muchach@s secundari@s saltándose los torniquetes del Metro (si la memoria no me falla, eso fue el 15/10/2019). Y tres días después ya estábamos en las calles masivamente. La llamada Primera Línea y l@s capuchitas nos protegían a tod@s en la marcha, agarrándose con los represores. Que no se andaban con chicas: asesinatos a mansalva, cegar a l@s manifestantes, detenciones, abuso sexual y violaciones en las comisarías, y toque de queda. Pero no cedimos. Al menos hasta que llegó la época estival.

 Los militares coparon las calles, el orden portaliano. Y claro, el Congreso se vio forzado a cocinar una salida el 15/11/2019, al que denominaron Acuerdo de Paz. Apruebo cambiar o seguir con la Constitución de Pinochet. En caso de Apruebo, 100% de elegidos o la mitad parlamentarios. El 25/10/2020 el pueblo votó: 78% Apruebo y tod@s elegid@s, nada de 50% de parlamenari@s en la Convención Constitucional.

Y vino la segunda pata: que esta fuera paritaria e incluyera a los pueblos indígenas. La lucha la ganamos, no fue fácil, pero ya los teníamos acorralados.

            El 3/3/2020 empezó la pandemia, desmovilización. Cuarentenas, encierros, mantención del toque de queda, hambre, desempleo, el Papa Juan Pablo II dijo: los pobres no pueden esperar. Mentira, en medio del Covid-19 tuvieron que esperar, much@s no podían salir a trabajar, violaban las cuarentenas, o se rebelaban en sus barrios o actividades económicas informales. O recibían canastas de alimentos. Medio truchas del gobierno (compradas a empresarios afines a precios alzados), o de gente solidaria (cuicos de izquierda) que juntaba dinero, compraba canastas de alimentos y las repartían en las poblaciones proletas (mucho más baratas que las del gobierno).

            Y al fin llegó, en medio de la pandemia, la elección de los constituyentes, el 15 y 16/5/2021. Los resultados son inequívocos:

  • Pueblos indígenas (11,0%): 17 escaños.
  • Derecha – Vamos por Chile (20,6%): 37 escaños.
  • Izquierda tradicional – Apruebo Dignidad (PC y FA, 18,7%): 28 escaños.
  • Lista del Pueblo (16,3%): 26 escaños.
  • Lista del Apruebo – Concertación (14,5%): 25 escaños.
  • Independientes por una Nueva Constitución (8,8%): 11 escaños.
  • Otros independientes (20,0%): 11 escaños.

Total escaños: 155.

            La guinda de la torta de todo este proceso, duro, donde ha caído pueblo en el camino, ha sido la elección de Elisa Loncón, representante mapuche, como la presidenta de la Convención Constitucional.

            Como digo hoy: al fin lo logramos, más de 30 años de lucha. Nadie nos quiso creer.

¡Qué emoción!

Santiago de Chile, 7-VII-2021

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