Represa en el Rio San Pedro/Calle-Calle: Proyecto peligroso relacionado al terremoto de 1960

El Río San Pedro, Wazalafken en mapudungun, es el principal afluente del conocido río Calle-Calle. Se ubica en la región de los Ríos, entre el Lago Riñihue y la ciudad de Los Lagos, y se caracteriza por ser un hermoso río de aguas blancas al sur de Chile.  La empresa Colbún S.A de la Familia Matte, pretende instalar una mega central hidroeléctrica de 170 MW.

Les contamos un resumen de este controversial proyecto y de la historia geológica del San Pedro, que ha puesto en jaque a la empresa Colbún S.A.

Por Cristián Ochoa

La central se encuentra actualmente en proceso de evaluación ambiental. Este es su quinto proceso de evaluación, teniendo cuatro intentos fallidos. El proyecto se aprobó inicialmente el año 2008, tras una serie de irregularidades, que incluso llegaron a ser estudiados por la comisión de medio ambiente de la cámara de diputados donde se estableció que había “agilizadores” por parte del estado para aprobar éste y otros proyectos hidroeléctricos. También se estableció que la COREMA no estaba ejerciendo la labor de salvaguardar los derechos ambientales. En ese tiempo, la COREMA era dirigida por Iván Flores García, actual diputado por la Región de los Ríos.

A pesar de todo, comenzaron de igual manera con las obras pero éstas tuvieron que ser paralizadas en el año 2011 debido a derrumbes ocurridos en el lugar y  filtraciones en los taludes construidos, dejando en evidencia la poca rigurosidad y seriedad en los estudios entregados por la empresa.

El 2015, Colbún S.A reingresó nuevamente un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el cual se centraba en adecuaciones al proyecto original debido a los inconvenientes que habían tenido por las características geológicas de la zona. Este EIA fue rechazado por no cumplir con los requisitos mínimos para ser admitido. Ese mismo año, un grupo de académicos del Instituto de Ciencias de la Tierra de la UACH, presentó observaciones en las que se mencionaron inconsistencias del proyecto.

En diciembre del 2018, Colbún S.A reingresó adecuaciones al proyecto, pero sin mayores modificaciones a la parte geológica. Académicos de la UACH nuevamente presentaron observaciones mediante un comunicado en el cual señalan «Creemos necesario hacer explícita nuestra preocupación por lo que consideramos son serias insuficiencias, omisiones y debilidades del EIA que la empresa Colbún S.A. ha presentado como fundamento para llevar adelante el proyecto ‘Central Hidroeléctrica San Pedro’ que, por más de diez años, no ha logrado concretar. En el marco de una serie de discusiones interdisciplinarias sostenidas por los abajo firmantes, hemos detectado que los documentos entregados en el marco del EIA muestran serias debilidades en entregar la información necesaria para demostrar razonablemente la viabilidad del proyecto en al menos ocho áreas relevantes.”

 Durante el proceso de participación ciudadana, logramos reunir 3294 observaciones por parte de la comunidad, quienes se oponen tajantemente al proyecto. Por otra parte, organismos públicos como SERNAGEOMIN ingresó observaciones en donde se mencionan más de 100 puntos del EIA en los que falta información importante para aseveraciones que hace la empresa. Además, las municipalidades de Los Lagos y Panguipulli realizaron sus pronunciamientos donde se mostraron no conformes con el proyecto por el impacto que tiene en una de las arterias fluviales más importantes de la región.

La negativa al proyecto de Colbún S.A es transversal. El río San Pedro es el lugar que marca la historia de muchos de los habitantes de la región, tanto por su hermosura y por todo lo que nos entrega. 

Como ciudadanía, uno de los puntos que más negativa provoca este proyecto, es que se pretende instalar en el mismo lugar donde ocurrió el Riñihuazo. Debido al terremoto de 1960, el más grande registrado en la historia de la humanidad, se derrumbaron las laderas del Río San Pedro en tres puntos diferentes. A estos derrumbes se les conoce como los tacos del San Pedro. Uno de ellos fue de  2 km de largo y 1 km de ancho, alcanzando una altura de 27 m sobre el nivel normal del lago Riñihue.  Esto ocurrió el día 22 de mayo de 1960, por lo que las intensas lluvias de esos meses provocaron que el lago Riñihue aumentara su nivel en más de 25 metros. Adultos mayores de la zona recuerdan hasta el día de hoy, el miedo que convivía con ellos durante los casi dos meses que el río estuvo bloqueado y la incertidumbre que les provocaba. Se necesitó el trabajo de cientos de civiles y militares, que a pala y carretilla, trabajaron día y noche para poder despejar los derrumbes y que el río volviera a su cauce. Gracias a esta labor, el día 24 de julio de 1960, el río volvió a su cauce de manera más paulatina que si lo hubiese hecho de manera natural. A pesar de esto las localidades río abajo sufrieron de grandes inundaciones, alcanzando en ciudad de Los Lagos, alturas cercanas a los 8 metros. Ni pensar que hubiera ocurrido sin el trabajo de estas personas. 

En el año 1575, durante otro terremoto, ocurrió un episodio similar, pero que, al no haber la conectividad de los años 60, terminó en la destrucción prácticamente completa, de los asentamientos río abajo que existían en esos años, incluido gran parte de Valdivia. La inestabilidad de las laderas del río San Pedro tiene destacados antecedentes y que pone en evidencia la irresponsabilidad por parte de la empresa Colbún S.A al pretender instalar un proyecto de esta envergadura en un lugar que claramente no es apropiado y del débil sistema de evaluación medioambiental que tenemos en nuestro país.