– Contiendas internacionales de distinto sabor

Por Gonzalo Figueroa Cea

La «U» perdió de visita y La Calera y Palestino empataron de local. Pero las llaves aún no están en resueltas en un año que recién arranca en lo esencial: el juego y que, ojalá, tenga más motivos que celebrar en relación al 2018. 

No es exageración. El martes 5 y el miércoles 6 se produjeron los primeros acontecimientos totalmente relevantes en lo que va corrido del 2019 en materia de nuestro fútbol rentado, al menos en lo que generá mayor (y comprensible) interés: la pelotita y 22 hombres detrás de ella en busca constante de la gloria. 

Se trató de los estrenos de los equipos chilenos en las contiendas internacionales oficiales. Los resultados fueron de distinto sabor: Universidad de Chile perdió con Melgar por la mínima diferencia en su visita a Arequipa, por la fase pre grupal de la Copa Libertadores; la misma competencia en la que Palestino empató como local, en San Carlos de Apoquindo, con Independiente de Medellín; y, en el marco de la Copa Sudamericana, Unión La Calera, siendo superior a Chapecoense (club que se ganó el cariño mundial a raíz de la tragedia que lo enlutó en 2016) no pudo vencerlo en el flamante estadio Nicolás Chahuán de la citada ciudad de la Región de Valparaíso.

Es cierto que este martes 5, a pesar de un buen arranque en los minutos iniciales y una presión en el mediocampo por parte de la «U», el elenco peruano hizo finalmente pesar su condición de local y desniveló a su favor el marcador a los ocho minutos del complemento con un golazo de distancia de Alexis Arias. El arquero Johnny Herrera, en consecuencia, se transformó en figura durante varios pasajes del cotejo. La escuadra chilena reaccionó tarde. Kudelka debió haber mandado antes a la cancha al panameño Torres, a Echeverría y a Benegas en lugar de Henríquez, Barrios y Parra, respectivamente. 

En efecto en la última media hora del match los azules llegaron más que en los 75 precedentes, donde sólo un remate de Ubilla, que golpeó en el travesaño, y el penal marrado por Matías Rodríguez (balón por sobre el travesaño) , fueron las ocasiones más claras del elenco del chuncho en ese generoso tiempo y tercio de partido. No deja de ser curiosa en tal sentido la lectura del pleito por parte del estratega argentino, casi siempre tan sensato y serio como sus colegas Quinteros, de la UC, y Salas, de Colo Colo. Quizás (no lo descartó) puede haber influido cierta incomodidad o falta de adaptación en la altura por parte de sus dirigidos. Se cansaron luego y Melgar resistió físicamente más. El próximo miércoles 13, en el estadio Nacional Julio Martínez Pradanos, Universidad de Chile tendrá la ocasión de dar vuelta la llave y seguir adelante en el principal torneo continental de clubes.

Unión La Calera, en tanto, tras 65 años de existencia debutó el mismo martes en eventos oficiales internacionales ante el elenco de Santa Catarina, Chapecoense. La visita del equipo brasileño se transformó igualmente en un hito: fueron recibidos con afecto en la ciudad de la región de Valparaíso, con frases del tono «guerreros inmortales». Dirigidos por el argentino Francisco Meneghini, de 30 años de edad y quien trabajó con técnicos de la talla de sus compatriotas Bielsa, Sampaoli y Beccacece, los cementeros se distinguieron con una pujante propuesta ofensiva donde destacaron Marcelo Larrondo, Juan Leiva, Walter Bou y Franco Lobos, en cuyos pies nacieron jugadas que pudieron terminar en gol. En la línea defensiva sobresalió el ex azul, Christian Vilches. No obstante, el marcador quedó en cero, por lo que la llave se definirá en Brasil el martes 19. Los caleranos tienen fe. 

Un panorama similar al de los hombres de Meneghini protagonizó este miércoles 16 el actual campeón de la Copa Chile, Palestino, ante Independiente de Medellín. El equipo de Ivo Basay fue superior a su adversario al menos en hilvanar jugadas peligrosas cerca del arco de los colombianos, con figuras que buscaron el gol, como Lucas Passerini, Guillermo Soto y Luis Jiménez, pero los visitantes igualmente se las ingeniaron para inquietar a los tetracolores mediante acciones de Ricaute y Murillo. El premio a la efectividad de Independiente llegó al minuto 59 con el gol de Cano (quien estaba en posición de adelanto, según verificación posterior). El empate palestinista fue obra de Julián Fernández cuatro minutos después. La vuelta se jugará el martes 12 de Medellín.

Algo así como un resumen 2018 y un arranque del 2019

Cuando me refiero a que los recientes partidos de la «U», de La Calera y de Palestino son los primeros acontecimientos relevantes del año en nuestro profesional, no es un menosprecio a otros hechos noticiosos llamativos del arranque chilensis del año en el «deporte rey». Podría referirme incluso al destacado inicio del equipo nacional de tenis, pero aquello merece líneas especiales. 

Sin embargo, ¡ojo!, dado el espacio sólo aportaré algunas menciones: por ejemplo, la brillante actuación de Universidad Católica en el cuadrangular amistoso Copa Fox Sports (una especie de «revival» de la recordada Copa Viña del Mar). La UC superó con claridad a Everton, Unión Española y nada menos que a Colo Colo para titularse campeón, en una competencia donde debutó Edson Puch, probablemente la contratación más importante del fútbol chileno en lo que va corrido de 2019. Pero es injusto centrarse sólo en él…En fin.     

Lo de las muchachas de la selección, después de una temporada brillante, tendrá su tiempo de espera para el público y de preparación en el caso de ellas: entre el 11 y el 20 de junio están contemplados sus enfrentamientos ante Suecia, Estados Unidos y Tailandia por el Mundial Femenino de Francia. Habrá tiempo de recopilar datos y analizar. Con quienes ya no hubo tiempo fue con el representativo juvenil de varones sub 20, eliminado tempranamente del sudamericano organizado en casa y todavía en marcha. Lo de las selecciones menores merece una columna aparte.

Al cierre de cada año, con los clásicos balances, en materia de fútbol no hubo muchos tintes de sorpresa en las correspondientes revisiones, pese a ese gran obsequio -no por ello menos accidentado- que tuvimos los seguidores del “deporte rey” al tener la posibilidad de disfrutar de una singular final de Copa Libertadores en la agonía del ejercicio, evento protagonizado por los dos clubes más populares de Argentina y cuya segunda final tuvo lugar fuera del continente: el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid.

Si bien es cierto hinché por Boca Juniors, dado su incuestionable arraigo popular, creo que River Plate fue un justo ganador porque fue un equipo más macizo, más galano. Por el lado de los xeneizes pude apreciar mejor a estrellas como el arquero Rossi, Buffarini, Gago, Benedetto y el colombiano Villa; y, en el caso del elenco de la banda sangre, a estrellas como el guardapalos Armani, Maidana, Martínez, Fernández, Pratto (de brillante paso por canchas chilenas vistiendo la casaquilla de Universidad Católica), Palacios y Quintero, compatriota de su adversario ocasional, Villa. Por cierto, sólo cito a algunos de los jugadores que alcanzaron mayor notoriedad en las dos finales (cuento aparte: las dos fueron de gran intensidad: muy escasas de pausas y sin perdón para los titubeos, pero River me deslumbró).

En el resto del plano internacional, aunque sigue brillando Barcelona, los honores en las contiendas europea y mundial se los lleva su archirrival: el Real Madrid. Se confirma que hoy en el viejo continente el fútbol es de mayor vuelo. El croata Modric se consagra como la gran figura del Orbe pese a la regularidad sin fisuras de Messi y Cristiano; Bravo, Alexis y Vidal la sufren en sus actuales clubes (aunque el “rey” ha sobresalido más a menudo) y nuestra selección, pese a los esfuerzos del caleño Rueda por dar en el tono con el recambio, no despega todavía pese al auspicioso comienzo (hay algo de tiempo, afortunadamente, para prepararse con miras a «defender» el bicampeonato de la Copa América a Brasil). 

En el plano local, Colo Colo, que alcanzó los cuartos de final de la Libertadores, decayó groseramente en los últimos meses del año. Pero, al menos, tuvo al gran goleador de la principal competencia doméstica: Esteban Paredes. El español Beñat San José impuso un sólido pragmatismo para contribuir al decimotercer título de Católica…Después se fue. Los trasandinos Dituro y Aued, ambos del campeón, se transformaron en las principales figuras de la serie de honor. Coquimbo y Cobresal volvieron a primera; y referentes como Pizarro, de la “U”, y Calandría, de O’Higgins, dijeron “adiós”.

Y, aunque suene de perogrullo, este 2019 impone un nuevo desafío para unos y una revancha para otros.