“A ver en que bolsillo se metieron la plata del subsidio”

Con este lema el pueblo más austral del mundo se manifestó en contra los
cambios a butacas rígidas del ferry Yaghan.

Residentes deberán viajar más de treinta horas en butacas rígidas tras la
acelerada implementación de la administradora del ferry.

Con dos grados bajo cero, y una sensación térmica de menos siete grados,
una cincuentena de residentes de Isla Navarino esperaron, este domingo, por
casi dos horas el arribo retrasado del ferry Yaghan de propiedad de la
empresa Transportadora Austral Broom –Tabsa- que concesiona el transporte
de carga y pasajeros subsidiada por el Estado chileno que asciende a 14
millones por viaje ida y regreso, alcanzando un total mensual de sesenta
millones seiscientos sesenta y siete mil pesos, para establecer
conectividad marítima entre la ciudad de Puerto Williams y Punta Arenas.

Ante la presencia ciudadana el ferry no fue aproximado por los tripulantes
hasta que los manifestantes pacíficos, armados sólo de pancartas y gritos
alusivos a lo que defendían salieran de la rampa y que el pescador Carlos
Barría retirara su embarcación que bloqueaba el acceso como muestra de
apoyo al movimiento ciudadano.

Carlos Soto Medel, quien vive hace 37 años en la isla, señala: ¨Treinta horas demora este
ferry en llegar a Punta Arenas, si las condiciones climáticas son buenas y
un poco más si son adversas, entonces viajar cómodos es un derecho del
poblador, y que ahora nos cambien las butacas por aumentar la cantidad de
pasajeros no corresponde, los servicios deben mejorar y no empeorar. Es un
servicio subsidiado del Estado, ahora eliminan los comedores y aumentan la
cantidad de butacas, viajaremos todos amontonados e incómodos, con unas
bandejas igual que en los aviones. Viajar treinta horas con ese tipo de
ocupación no es bueno, en especial para los adultos mayores, embarazadas,
niños, personas con movilidad reducida y capacidades diferentes. No son
tres horas de viaje ¡son treinta! y yo llamo a las autoridades que tomen
consciencia de lo que esto significa en estas condiciones. Los usuarios
tenemos derecho a viajar de manera digna¨, puntualizó el profesor.

La medida unilateral se comenzó a implementar paulatinamente sin informar a
los usuarios quienes se enteraron sorpresivamente el fin de semana pasado
al abordar la nave lo cual provocó el malestar de la ciudadanía. ¨Van a
cambiar las butacas más incómodas por más asientos, los usuarios
necesitamos que la calidad del servicio se mantenga, no podemos ir sin
comedores con las familias y los niños, aunque aún tiene algunas falencias,
pero no que empeore. Estamos muy descontentos y por eso estamos acá y no
podemos permitir esto. Yo nací en Puerto Williams, soy pasada a llevar,
también los adultos mayores y los niños, uno puede aún aguantar un poco
pero no es tan fácil. Invito al dueño señor Alejandro Kusanovic a que haga
este viaje¨, conminó Cecilia Mancilla al propietario de Tabsa.

No obstante en la resolución exenta 379 de la Intendencia de Magallanes y
Antártica chilena, de fecha de 2013, que aprueba prórroga trato directo
para servicio del transporte marítimo para el tramo Punta Arenas- Puerto
Willliams- Puerto Toro, establece que “se obliga a cumplir el contrato en
las siguientes condiciones (…) la nave cuenta con habitabilidad para
largas distancias, con capacidad para sesenta y cinco pasajeros,
distribuidos en cuarenta asientos tipo pullman o semicamas, veinticinco
asientos camas, lugar de esparcimiento, comedores, cafetería y sala de
proyección de películas”, en la misma además se añade el comentario que
“los servicios deberán brindarse con calidad, comodidad, seguridad,
estabilidad y regularidad”.

La comuna de Cabo de Hornos y su localidad Puerto Toro son los dos últimos
asentamientos civiles de Chile y del mundo, el aislamiento no sólo se
limita a la conectividad en el transporte aéreo y marítimo que es
restringido, sino también a las telecomunicaciones, si bien se cuenta con
red de telefonía celular e Internet es inestable e intermitente o bien
deben asumirse costos muy elevados por servicios de factibilidad técnica
deficientes, lo que encarece la vida, la compra de víveres y además no hay
representación de la mayoría d elos servicios públicos y menos privados por
lo que viajar periódicamente a Punta Arenas es primordial. La población
local bordea los dos mil habitantes entre residentes civiles y población
flotante de la armada, sus familias que se quedan entre tres y cinco años,
y los trabajadores estacionales de la planta procesadora de centolla y de
las constructoras.

La situación supera la molestia en condiciones tan extremas de vida por lo
que los vecinos resienten la falta de comunicación y respeto hacia los
locales, según ellos mismos refieren. ¨Nunca somos avisados con
anterioridad, la decisión se toma afuera, somos pisoteados porque no somos
escuchados, es hora que las autoridades comprendan que también somos
chilenos y necesitamos un consenso público¨, Héctor Soto Jeldres, residente
hace 47 años en la Isla Navarino.
Al cierre de esta edición el pescador Carlos Barría fue sancionado por la
capitanía de puerto de la armada con una multa disciplinaria que asciende a
cuatrocientos mil pesos, ante lo cual los vecinos se están organizando para
cubrir el pago dado que esto le impediría volver a sus faenas.
Cabe destacar lo inusual del movimiento ciudadano autoconvocado ya que
actúa sin directiva ni líderes, sino por la asamblea espontánea de la
comunidad que se reune movidos por el interés común de defender lo que
llaman sus derechos, y entre las acciones en curso se cuenta una carta
dirigida a la seremi de transporte de Magallanes.

 

 

Cuatrocientos mil pesos de multa deberá pagar pescador que protestó contra
los cambios a butacas rígidas del ferry Yaghan.

UN CIUDADANO MULTADO POR MANIFESTARSE CONTRA INCUMPLIMIENTO DE CONTRATO DE TABSA EN PUERTO WILLIAMS

El pescador Carlos Barría fue sancionado por la capitanía de puerto de la
armada con una multa disciplinaria que asciende a cuatrocientos mil pesos,
ante lo cual los vecinos de Puerto Williams informaron que se están
organizando para cubrir el mencionado cobro dado que esto le impediría
volver a sus faenas.

Carlos Barría participó el domingo recién pasado de la manifestación de los
residentes de Puerto Williams contra los cambios de asientos semi camas y
comedores por butacas rígidas en el ferry Yaghan que cubre el tramo Punta
Arenas–Puerto Williams–Puerto Toro.

Los habitantes de Puerto Williams acusan que las mencionadas modificaciones
en la ocupación del ferry no fue informada a los usuarios y además se
contrapone al contrato vigente de acuerdo a la resolución exenta 379 de la
Intendencia de Magallanes y Antártica chilena, de fecha de 2013, que
aprueba prórroga trato directo para servicio del transporte marítimo para
el tramo Punta Arenas- Puerto Willliams- Puerto Toro, establece que “se
obliga a cumplir el contrato en las siguientes condiciones (…) la nave
cuenta con habitabilidad para largas distancias, con capacidad para sesenta
y cinco pasajeros, distribuidos en cuarenta asientos tipo pullman o
semicamas, veinticinco asientos camas, lugar de esparcimiento, comedores,
cafetería y sala de proyección de películas”, en la misma además se añade
el comentario que “los servicios deberán brindarse con calidad, comodidad,
seguridad, estabilidad y regularidad”.

Cabe destacar lo inusual del movimiento ciudadano autoconvocado ya que
actúa sin directiva ni líderes, sino por la asamblea espontánea de la
comunidad que se reune movidos por el interés común de defender lo que
llaman sus derechos, y entre las acciones en curso se cuenta una carta
dirigida a la seremi de transporte de Magallanes.


Lisselotte R. Álvarez
Periodista y escritora
Puerto Williams
Cabo de Hornos