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Por Hugo Falcón Páez.

Escritos desde México

(De Acapulco con amor)

Increíble: Dragon Mart-Cancún es el máximo proyecto que se realiza hoy en México. Más allá de un pacto, más allá de un convenio con la ONU, o diez reformas juntas a la Carta Magna.
En Cancún se edifica el proyecto donde, según su director Juan Carlos López, no será netamente chino lo que se oferte en ese supremo recinto comercial. Hay inversiones de regios, de yucatecos y de una parte de la sociedad mexicana; aunque en un inicio estaba el consorcio Chinamex involucrado en una gran participación. Hay una estimación  de 150 millones de dólares para la estructuración de 176 hectáreas (cerca de 16 estadios Azteca), así como 28 millones de dólares para la adquisición del inmueble. Diez mil familias chinas se dejarán venir para poblar ese macro terreno que albergará hoteles, restaurantes, centros comerciales, bodegas, franquicias, parques, centros nocturnos, casinos, escuelas y hasta viviendas. Es entonces que -con permiso de quién se vienen: los asiáticos- se nota hasta cierto punto una transacción ilícita, hasta ficticia. Sin embargo está por inaugurarse en el segundo semestre del 2013… y eso que no es el Año del Dragón. La numeralia no falla, los reportes ya de manera vertiginosa andan corriendo en la red y en diversos medios. Hay empresarios que ya tienen pavor, pues han pedido al gobierno estatal que retire ese “animal rojo colosal” que les quitará mucho, o todo, quizá.
Este Chinatown en la Península de Yucatán, tiene una conformación del 60 por ciento de empresarios aztecas, contra un 40 por ciento de asociados chinos. Ya por último, rubrican que es una emulación, aún más titánica en proporciones, al Dragon Mart-Dubai, al cual van más de 3 millones de visitantes al año. Y en Cancún, supuestamente generará 1.5 empleos directos por local comercial. Lo que sí es cierto, es que miles de chinos operarán ese sitio apabullante. Ya dando patadas de ahogado la Canacintra casi exigió la creación de un concepto parecido llamado Tequila Mart, pero hasta donde se sabe China logró el registro de esa bebida en su país y México no puede exportarla como debe ya que rebasa el nivel de metanol autorizado en el país asiático. Así que no dudemos que nos vendan tequila chino en el país donde supuestamente es el agave, una marca meramente mexicana.

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Por otro lado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, otorgó un amparo “ipso facto” y la detenida por secuestro, entre otros delitos, salió hacia su país. Me refiero a Florence Cassez. Estuvo presa más de siete años, pero más sin embargo fue liberada, escoltada por su abogado y personal del Instituto Nacional de Migración. La ciudadana francesa tenía una sentencia de 60 años, pero se le concedió un amparo “liso y llano” con tres votos a favor de los ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Entonces ya ni tiempo de entrevistarla les dio a los periodistas como Joaquín López Dóriga, Carlos Loret de Mola o Brozo. Ya ni menciono a Paty Chapoy, o Laura Bozzo. En fin, así se las gastan en este país donde no pasa nada y si pasa, pues ni por enterados de la verdad. Pan y circo, la sentencia romana sigue vigente pues. Aunque este movimiento no fue pifia, si no un buscapiés o cortina de humo para no observar claramente lo que el IFE liberó, para lo que viene. El proceso electoral generará mucha tensión, pero también mucha ganancia para los partidos políticos. El capital en Guerrero por ejemplo, donde algunos alcaldes ya pusieron sus barbas a remojar para vapulearse entre la gente, y mantenerse en el ojo crítico de la información que se gesta entre las calles y los canales de comunicación. Incluso, puede suceder que tras el enroque que hubo entre un gran representante del PRI al partido del PRD y coalición (2011-2015) para este periodo que se avecina un perredista que labora desde la senaduría se afilié al tricolor y se pueda tener un gana-gana por todos lados. No como hoy en día, que diversos municipios guerrerenses se han alzado en armas, y se está volviendo un modo de vida para los labriegos y campesinos. Es momento de trabajar duro y exhaustos para rescatar una forma de vida digna. Dejar de andar inaugurando obras que ni siquiera son con dinero de la administración actual. Es hora de trabajar inteligentemente y creativamente, en conjunto, unidos, por la generación que viene. Así tal cual, como los chinos pues. Y si no es así ¿para México, qué sigue?